jueves, 13 de mayo de 2010

No más pena

No debo gastar más palabras en ti,

no debo más lágrimas tirar así,

hoy debo aprender a sobrevivir.


Creo que no querrás oírme,

viejas palabras vienen y van,

Creo que no podré implorarte,

ahora, bien se que sobrará.


En el claro reflejo del agua impaciente,

puedo ver como los viejos recuerdos

me atrapan, me envuelven, me hieren.


Ya no hay más que pueda ofrecerte,

debo romper tu cadena atroz,

lograr del alma la emancipación.


Al compás del vaivén del viento,

con los pies descalzos, bailo

para no excitar mi lamento,

tal vez así mi voluntad

pueda amparar.


Sin embargo…


Aquí sentada a la orilla del mar,

Observando como el sol se desangra,

Se que mis sueños no evitaste asesinar,

ya el mar mi lágrima arrastra.


Arráncame la piel pedazo a pedazo,

Tal vez el dolor que mi pasado arrastra

Se vaya cuando mi vida expire.


Bésame la piel pedazo a pedazo

Toma mi ser, mi corazón, desgárralos.

Quítame los ojos para ya nunca verte.


Mariana Contreras

Error


Te tengo, te amo y necesito.

No te tengo, aún así te extraño.

Eres un extraño en tiempo

pero en tiempo te amo.


¿Cómo es posible perderte?

si es que nunca te he tenido.

Si es que nunca te he conocido,

¿cómo es posible quererte?


Inconsciencia de un amor

no correspondido.

Minutos que obligados,

quedaran en el olvido.


Gritos brutalmente silenciados

en cegadora luz,

llantos despiadados, arrasados.

En hora un triste semblante.


Asesinato sin culpable,

pero culpable remordiendo

atenta el alma incurable,

que se lleva el osado viento.


Mariana Contreras

Si tan sólo...


Si sólo tuviera un minuto

un minuto más en esta vida,

pediría en los primeros

diez segundos, tus besos;

guardar el brillo de tus ojos

en los veinte segundos.


Sin embargo, mis odios

los gritaría a tus oídos

hasta dejarlos sordos

en los últimos 39 segundos.


Pero cruelmente en el último

para volver a llorar jamás,

secaría mis últimas lágrimas

antes de decirte, “tanto te amo”.


Si tan sólo hubiera tenido

un solo segundo a tu lado,

este amor no dolería tanto

y tal vez, sólo tal vez

aún seguiría respirando.


Mariana Contreras

La Reina de Hielo


Sumida en el profundo

abismo del recuerdo,

un ángel alado

a mi puerta ha tocado.


Prometió ser mi salvador

en tiempos de guerra,

para que el dolor

jamás existiera.


Tomó mi corazón,

y prometió mostrarme

sublimes sueños de amor,

desearía en realidad se tornase.


Su promesa vilmente rompió

y cruel la verdad me fustigó.

Fue sólo una gran falsedad

que desearía se volviera realidad.


¿Cuál es la razón de este infierno?

¿Puedes creer que ahora

a caído el invierno

en primavera plena?


Todo ha sido por ti,

por esos ojos brillantes

mas lacerantes,

a los que sonreí

e inocente me viciaron.


Ahora los besos míos,

y hasta el corazón mismo,

tan fríos se han vuelto

que heló todo sentimiento.


Aquí quedarte no debieras,

ya que sólo dolor.

En mis ojos veras,

ya nada, ha de cambiar.


Hasta el fin del tiempo

Este amor por ti seguirá

Congelado en el invierno.

Soy ahora de hielo.



Mariana Contreras

Quiza


Quizás algún día llegue a conformarme con lo que me das.

Quizás algún día me sacie con sólo palabras.

Quizás algún día deje de soñar con el mundo

color de rosa, lleno de besos y caricias solo para mí.

Quizás algún día mi virtud sea mi locura.

Quizás algún día tus labios dejen de ser del mundo.

Quizás algún día las mentiras nunca sean descubiertas.

Quizás algún día pueda ser tan fría como tú.

Quizás algún día mis palabras no sean solo hojas

apiladas esperando a ser encuadernadas,

ni manos cansadas de dibujar mapas

para encontrar el camino a la cordura.

Quizás algún día aquéllos pocos que vivimos

con el corazón en la mano aprendamos que después del verano

y al llegar el invierno se endurece y enfría el corazón.

Quizás algún día me llegues a amar como a ella.

Quizás algún día te llegue a olvidar.

Pero quizás sólo quizás dejes de ser absurdamente tú.


Mariana Contreras

En-amor-ada


Desgracia presiento,

sangre en mis ojos

veo y no miento.

Están mis cabellos,

poco a poco cayendo.

En mi, sin embargo

del éxtasis el arraigo.


Vueltas en la mente me das,

maldigo que de ella,

tus caricias no pueda apartar.

Fuego en la muralla,

pero de papel mis sentimientos

que en el menor descuido

pueden quedar en el olvido.


Como al aroma del azahar

y a la misma escritura,

adicta soy con locura,

al cáliz innegable de tu rozar.

Resisto al vaivén de las olas,

pero ya no resisto más,

tu figura deseo aprehender,

esclavizarla para no perder

ni el alma, ni el corazón

que ya no existe más la razón.


Te maldigo mi amor,

maldigo esta pasión,

maldigo la sensación.

susurra amor, susurra

que de esto no voy a despertar.


Mariana Contreras

De manos atadas


El sol en su cenit encontrado,

entre risas, cantos sarcásticos.

El dolor se ha disfrazado,

como dicha acometiendo cuerpos.


Un lugar pequeño y concurrido,

sólo es materia de observar,

que si no importa tu vestido,

menos llorar por un pesar.


Entre destellos, las sonrisas.

La hipocresía nos encontró,

o tal vez los prejuicios olvidó.

¡Fondo! Se gritaba, así se bebió.


Tres rostros extraños se acercaron,

hoy son del sur, del norte fueron.

¡Salud compañeros! Sólo por ser

compañeros de copa o deber.


Guitarras en bocinas enjauladas,

dicen, huele a espíritus jóvenes,

tontos, contagiosos e imitadores.

Nirvana de la diversidad.


Entre tanto dolor,

se nubló la visión,

ya no se que es peor,

todo es confusión.


Al alcohol rendí mi condena,

como un gran puñal inhumano,

¿quién tiene potestad de mi pena?

Ocho ojos ruines ha mirado.


Ya noción del tiempo he perdido,

mis lágrimas ansían conclusiones,

buscan resplandecientes jardines,

y un canto nunca jamás oído.


Niña con vigorosa alma efímera,

que tu sonrisa no puedo olvidar.

Al deudo que la vida me dio

guardar mi odio pretendo y confío.


Hermano al que su mano pedí,

“amigo” que su espalda me dio.

Cielo cuesta tanto decir adiós,

te ame sólo en un cuento sin fin.


Hoy lágrimas, mañana grandes versos

que su ausencia no podrán borrar.

Hoy felicidad falsa, mañana solo fotos

que permiso para vivir me darán.


No podemos solo parar de luchar.

No podemos solo parar de sentir.

No podemos solo parar de vivir.

No podemos solo parar de amar.


Mañana vivo de recuerdos,

tan solo cabe guardarlos,

¿cómo no endurecer el corazón

si te han traicionado más de una ocasión?

mas aún soy capaz,

de una sonrisa brindar.


Mariana Contreras

Al otro lado del espejo


¿Por qué habéis hija de la noche?

¿Por qué osas la luna robar al cielo?

¿Por qué lloráis hija de la sombra?

¿Por qué osas convertir el sol en hielo?


Mi pasado lleno de gotas,

¿acaso no sabéis Lilith amada madre?

que por sufrir y vivir,

mis ojos condenados,

manchados están de sangre.

Por morir y reír

ahogo el grito que el alma desgarra.


¿Quién hija de la noche

tu manos amarra?

¿Quién hija de las sombras

ha osado humillarte,

abrir todas sus puertas

para sólo el corazón mancillarte?


La misma imperfección del hombre

que lucha contra su propia adversidad

La que me creo del silencio, madre

la misma mentira que jamás será verdad


Mi alma solitaria,

mi alma como el mar,

inmensa soledad,

como el mar yo te he de amar


Mariana Contreras