Y mientras te esperaba en el lugar de siempre, entendí a mis manos frustradas de crear la música que llene tus sentidos, que te lleve todo el amor que tengo para ti.
Y en el mismo camino que me sentí tu musa, comprendí que para llegar a esa estación, debía abordar otro tren.
Y mientras yo, entre tus brazos me sentía una mujer, me percate de que sólo soy una niña para ti...
No hay comentarios:
Publicar un comentario